jueves, 30 de junio de 2016
Primer año superado
Hoy hace justo un año, a eso de las dos de la tarde, llegábamos a Aix en Provence.
Se nos hacía raro todo, más que nada por eso de lo desconocido que nos era todo, los carteles en francés, ver las matrículas de los coches, llegábamos hambrientos tras nuestra parada en Figueras, donde hicimos noche para que el viaje en coche no se hiciese tan pesado...
Recuerdo que entramos por la zona oeste de Aix y fuimos rectos a un centro comercial donde encontramos un restaurante que olía tan bien que nos bajamos del coche directos hacía allí.
Recuerdo el olor de las plantas que rodean la entrada a el edificio y que tanto me gusta y que hoy continúo disfrutando cada vez que voy a ese centro comercial.
Nos esperaban aún diez días en un hotel antes de entrar a la que hoy es nuestra casa en esta increíble ciudad.
Los días en el hotel se hicieron muy largos, teníamos unas ganas inmensas de entrar en nuestra nueva casita...y de que llegasen nuestras cosas, muebles, ropa, objetos personales, etc...
Con el tiempo y tras una paliza a trabajar para ir colocando todo en nuestro apartamento como lo llaman aquí, nos estabilizamos un poco.
Tocaba hacer papeleo vario, inscribirse en el consulado como nuevo ciudadano, dar de alta el teléfono, la televisión, hacernos los móviles franceses...
Ha sido un año lleno de aventuras, de conocer nuestra propia capacidad de trabajo, autoestima, de ver lo que somos capaces de hacer en situaciones nuevas, y salir reforzada de todo lo que se ha pasado tanto bueno como malo.
Primer año superado, ahora a por el segundo...esto no ha hecho más que empezar y por ello, a seguir compartiendo con los míos las nuevas aventuras que nos separen este segundo año fuera de España.
Se nos hacía raro todo, más que nada por eso de lo desconocido que nos era todo, los carteles en francés, ver las matrículas de los coches, llegábamos hambrientos tras nuestra parada en Figueras, donde hicimos noche para que el viaje en coche no se hiciese tan pesado...
Recuerdo que entramos por la zona oeste de Aix y fuimos rectos a un centro comercial donde encontramos un restaurante que olía tan bien que nos bajamos del coche directos hacía allí.
Recuerdo el olor de las plantas que rodean la entrada a el edificio y que tanto me gusta y que hoy continúo disfrutando cada vez que voy a ese centro comercial.
Nos esperaban aún diez días en un hotel antes de entrar a la que hoy es nuestra casa en esta increíble ciudad.
Los días en el hotel se hicieron muy largos, teníamos unas ganas inmensas de entrar en nuestra nueva casita...y de que llegasen nuestras cosas, muebles, ropa, objetos personales, etc...
Con el tiempo y tras una paliza a trabajar para ir colocando todo en nuestro apartamento como lo llaman aquí, nos estabilizamos un poco.
Tocaba hacer papeleo vario, inscribirse en el consulado como nuevo ciudadano, dar de alta el teléfono, la televisión, hacernos los móviles franceses...
Ha sido un año lleno de aventuras, de conocer nuestra propia capacidad de trabajo, autoestima, de ver lo que somos capaces de hacer en situaciones nuevas, y salir reforzada de todo lo que se ha pasado tanto bueno como malo.
Primer año superado, ahora a por el segundo...esto no ha hecho más que empezar y por ello, a seguir compartiendo con los míos las nuevas aventuras que nos separen este segundo año fuera de España.
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