Pues si, ya han pasado dos años, un día como hoy iniciábamos nuestro viaje en coche con cuatro maletas y muchos sentimientos encontrados, que íbamos a hacer, un país diferente, sin familia, sin amigos, sin hablar el idioma y con ese respeto a lo desconocido que todos tenemos dentro.
Dejamos atrás, nuestra zona de confort, nuestra ciudad donde habíamos vivido siempre, nuestra cultura, nuestra manera de entender la vida, nuestra rutina, para vivir una experiencia que desde luego a día de hoy no la cambio por nada.
Venirnos con lo puesto, sin esperar si quiera a una mudanza, ella llegó quince días después, vivir de primeras en un hotel, a expensas que nuestra casa quedase disponible, la que se ha convertido en estos dos años en lugar de grandes acontecimientos para nosotros.
El viaje en coche parando primero en Figueras, donde hicimos noche y el posterior viaje ese segundo día que llegamos a Francia y vimos por primera vez, los carteles de las carreteras tan raros, señales donde leías: Rapel y tú pensabas, ¿el del tarot?
Las emisoras de radio, que no paraban de hablar y no entendías ni una palabra, y si cambiabas intentando escuchar algo similar a Cadena 100, solo encontrabas emisoras que te decían pop, electro.,
Ahora recordando esto, tras dos años aquí, lo miró con cierto cariño, eso que de primeras se nos hacia tan extraño...
La verdad que este segundo año se me ha pasado muy rápido, normal, el primer año todo era nuevo, este segundo, ya sabes lo que hay, y lo que no hay, que esa es otra, pequeños elementos de tu día a día, básicos de tu cocina, aquí no los venden y cuando vuelves a España te haces una compra de tus imprescindibles que no puedes olvidar.
Pero sin duda, este segundo año, también he vivido momentos importantes.
He conocido a un grupo de españolas que llevan aquí un montón de años y te hace ilusión que cuando cuentas tus vivencias te entiendan perfectamente.
Sigo con mi práctica de idiomas, el hablar a diario, inglés, francés y español, ya es de lo más normal para mí este segundo año, e incluso ya no me duele la cabeza como el año pasado que por intentar entender lo que me decían y concentrarme acababa con la cabeza tarumba.
Este año también hemos vivido la comunion de nuestra hija aquí y también ha sido emocionante.
He vivido mudanzas de vecinos que van y vienen, llegada de nuevas madres al cole y despedida de otras, hemos despedido también al colegio de pequeños y este próximo año empezamos de nuevas en otro colegio de mayores, por lo que en ese campo, volvemos a partir de cero.
He conocido lugares emblemáticos como Valensole y sus campos de lavanda, hemos viajado a Génova y disfrutado de muchos momentos en familia que siempre permanecerán en nuestro recuerdo.
Y he hecho fotos, montones de fotos, de todo tipo de cosas, que quiero guardar como un tesoro porque sin duda, todo aquí está siendo fabuloso. Eso no quita para vivir situaciones complicadas que con el handicap del idioma, se hacen más complejas si cabe, pero este año, quizá sea el último en esta ciudad y me lo pienso tomar con muchas ganas, energía, y siguiendo las doctrinas de: la vecina rubia, ya imagino que la conocéis, me pienso soltar la melena y vivir este posible último año, expatriada con pelazo.
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viernes, 30 de junio de 2017
miércoles, 28 de junio de 2017
Escapada a Valensole
Nada como improvisar una escapada familiar el fin de semana mientras se vive expatriada y en una de las zonas más mágicas del sur de Francia.
Me habían hablado de los campos de lavanda que florecen en estas fechas en los alrededores de Aix y ete aquí que justo el fin de semana pasado que es el primer fin de semana que ha florecido en el que me hago mi escapada para verlo in situ.
Espectacular, no hay palabra que lo describa mejor, olor a lavanda embriagador y campos inmensos de color morado té transportan a otro mundo durante el tiempo que los vislumbras.
La visita la hicimos en Valensole, una ciudad que también aprovechamos para visitar y tiene un encanto infantil y de cuento que no te dejará indiferente.
Está en coche a unos sesenta kilómetros más o menos desde Aix en Provence y la verdad que merece la pena.
Pudimos vislumbrar la belleza de la lavanda en estado puro y también de un campo de girasoles que animaban más el ambiente tan colorido como oloroso.
Había gran cantidad de personas en la zona y no es de extrañar, el sitio merece su visita, al menos una vez al año.
Tras pasear un buen rato por los campos de lavanda y entrar en la típica y turística tienda de recuerdos de la zona, nos dirigimos a la ciudad de Valensole y ya aprovechamos para comer en uno de sus exquisitos restaurantes.
Nos decantamos por el P,tít Risto, es una braseri con terraza en plena plaza del hotel de ville, vamos lo que viene siendo nuestro ayuntamiento y ahí degústanos un plato del día de la zona, bastante económico por cierto, tomando un plato de pato asado con flan de verduras y patatas gratinadas, acompañado de café y postre casero, en mi caso era una especia de queso de burgos con chocolate líquido por encima, buenísimo.
Tras nuestro alto para comer, decidimos continuar callejeando por las calles de la ciudad y perdernos entre sus cuestas y casas de cuento, con balcones de madera de colores llamativos y fuentes con un agua tan azulada que era imposible no meter la mano para refrescarte del calor del verano en la Provenza.
Por supuesto nuestro perrete nos acompañó sin problemas en esta escapada y como siempre le dieron su cubo de agua fresca en el restaurante donde es cierto que en Francia en general, cuidan mucho a nuestros pequeños de cuatro patas de la casa.
Visita recomendable.
Me habían hablado de los campos de lavanda que florecen en estas fechas en los alrededores de Aix y ete aquí que justo el fin de semana pasado que es el primer fin de semana que ha florecido en el que me hago mi escapada para verlo in situ.
Espectacular, no hay palabra que lo describa mejor, olor a lavanda embriagador y campos inmensos de color morado té transportan a otro mundo durante el tiempo que los vislumbras.
La visita la hicimos en Valensole, una ciudad que también aprovechamos para visitar y tiene un encanto infantil y de cuento que no te dejará indiferente.
Está en coche a unos sesenta kilómetros más o menos desde Aix en Provence y la verdad que merece la pena.
Pudimos vislumbrar la belleza de la lavanda en estado puro y también de un campo de girasoles que animaban más el ambiente tan colorido como oloroso.
Había gran cantidad de personas en la zona y no es de extrañar, el sitio merece su visita, al menos una vez al año.
Tras pasear un buen rato por los campos de lavanda y entrar en la típica y turística tienda de recuerdos de la zona, nos dirigimos a la ciudad de Valensole y ya aprovechamos para comer en uno de sus exquisitos restaurantes.
Nos decantamos por el P,tít Risto, es una braseri con terraza en plena plaza del hotel de ville, vamos lo que viene siendo nuestro ayuntamiento y ahí degústanos un plato del día de la zona, bastante económico por cierto, tomando un plato de pato asado con flan de verduras y patatas gratinadas, acompañado de café y postre casero, en mi caso era una especia de queso de burgos con chocolate líquido por encima, buenísimo.
Tras nuestro alto para comer, decidimos continuar callejeando por las calles de la ciudad y perdernos entre sus cuestas y casas de cuento, con balcones de madera de colores llamativos y fuentes con un agua tan azulada que era imposible no meter la mano para refrescarte del calor del verano en la Provenza.
Por supuesto nuestro perrete nos acompañó sin problemas en esta escapada y como siempre le dieron su cubo de agua fresca en el restaurante donde es cierto que en Francia en general, cuidan mucho a nuestros pequeños de cuatro patas de la casa.
Visita recomendable.
viernes, 23 de junio de 2017
Vacaciones
Pues ya pasados los nervios de los acontecimientos que hemos dejado atrás estas semanas, examen de Cambridge en la universidad, comunión de la peque, show de fin de curso y viajes demasiado seguidos del papa de la casa, parece que las cosas se van calmando y si llegamos al final de curso y con ello el cierre de un ciclo, terminamos primaria en Francia y de momento un año más nos quedamos aquí por ello que ya tenemos fijado el colegio de mayores para el próximo curso.
Nuevamente optamos por un colegio internacional y con ello la posibilidad de conocer otras culturas, otras costumbres y otras personas pero para eso aún tenemos que pasar las vacaciones de verano que ya han llegado.
Aquí en Aix la verdad es que la oferta cultural es bastante interesante, variada y para todos los bolsillos.
Hoy hemos aprovechado para ir a la universidad de ciencias para ver una exposición sobre los faraones negros, es lo que tiene ser una apasionada de la egiptología, que veo un panfleto con un faraón y ya me voy a ver que se cuece.
Durante estos días de verano, hasta que el papa coja sus merecidas vacaciones, aquí mama y hija se dedicarán a disfrutar de los diferentes eventos culturales y veraniegos que nos ofrece la ciudad.
Desde talleres diversos en el planetario, fundación Vasarely o visitas a los museos del centro, como perderse la exposición de Sisley, visitar Valensole y ver sus campos de lavanda, Picnics en los parques, conciertos de música clásica en el gran teatro de Aix, desde luego no hay tiempo para el aburrimiento.
Además de la oferta cinematográfica que nos ofrece la ciudad, en francés y en inglés, cuando puedes acceder a la opción de películas en versión original, ambos idiomas hay que practicarlos así que fenomenal.
Y probaré también el tema piscinas, que hay unas cuantas, me han hablado del Set Club, donde además de piscina, hay restaurante por lo que iré a investigar y ya contaré, pero, de momento a disfrutar de estos días de merecido descanso.
Nuevamente optamos por un colegio internacional y con ello la posibilidad de conocer otras culturas, otras costumbres y otras personas pero para eso aún tenemos que pasar las vacaciones de verano que ya han llegado.
Aquí en Aix la verdad es que la oferta cultural es bastante interesante, variada y para todos los bolsillos.
Hoy hemos aprovechado para ir a la universidad de ciencias para ver una exposición sobre los faraones negros, es lo que tiene ser una apasionada de la egiptología, que veo un panfleto con un faraón y ya me voy a ver que se cuece.
Durante estos días de verano, hasta que el papa coja sus merecidas vacaciones, aquí mama y hija se dedicarán a disfrutar de los diferentes eventos culturales y veraniegos que nos ofrece la ciudad.
Desde talleres diversos en el planetario, fundación Vasarely o visitas a los museos del centro, como perderse la exposición de Sisley, visitar Valensole y ver sus campos de lavanda, Picnics en los parques, conciertos de música clásica en el gran teatro de Aix, desde luego no hay tiempo para el aburrimiento.
Además de la oferta cinematográfica que nos ofrece la ciudad, en francés y en inglés, cuando puedes acceder a la opción de películas en versión original, ambos idiomas hay que practicarlos así que fenomenal.
Y probaré también el tema piscinas, que hay unas cuantas, me han hablado del Set Club, donde además de piscina, hay restaurante por lo que iré a investigar y ya contaré, pero, de momento a disfrutar de estos días de merecido descanso.
lunes, 12 de junio de 2017
Comunion terminada
Pues si puedo decir que la prueba ha sido superada y según la mayoría con nota, que descanso.
Han sido muchas vivencias juntas, ver a mi hija tomar la primera comunión, hacerlo en otro país, en otro idioma, verla leer en el altar con un perfecto francés, con su vestido de organza blanco y su corona de flores en su rubia cabellera...y que llevase la medalla con la virgen niña, que yo llevé en mi comunion...
La ceremonia, ha sido preciosa, muchas canciones bonitas, participativa por parte de los ocho niños que recibían la comunion, el canto a la virgen final, y ver cómo depositaban una flor blanca a la virgen con la canción de corona de estrellas de fondo, precioso.
Agradecida además de poder contar con parte de los míos, sabiendo el esfuerzo que es viajar a otro país, pero ahí estaban sus abuelos, sus tíos, sus padres y primos...
Todo salió redondo y ha sido como quitarme una losa de encima, porque estaba demasiado tensa por todo lo que se avecinaba, ya que siempre hay alguien que tiene que intentar poner su granito de arena para restar y no para sumar, a pesar de ello, feliz.
Feliz de haber estado con Mis padres este fin de semana, feliz de haber tenido salud para poder acompañar a mi hija en un momento tan especial y de tener a su padre a mi lado.
Feliz de haber pasado con nota una serie de contratiempos, y que de acuerdo con mis principios siempre me quedaré con lo bonito del día, y al que resta porque aún no ha superado su duelo sintiéndolo mucho, dejarle a un lado de mis recuerdos porque mi hija no se merece que me quede con un mal momento por culpa de alguien que solo sabe restar.
Agradecida del momento vivido, a caballo pasado, encantada de esta comunion en la Provenza.
Han sido muchas vivencias juntas, ver a mi hija tomar la primera comunión, hacerlo en otro país, en otro idioma, verla leer en el altar con un perfecto francés, con su vestido de organza blanco y su corona de flores en su rubia cabellera...y que llevase la medalla con la virgen niña, que yo llevé en mi comunion...
La ceremonia, ha sido preciosa, muchas canciones bonitas, participativa por parte de los ocho niños que recibían la comunion, el canto a la virgen final, y ver cómo depositaban una flor blanca a la virgen con la canción de corona de estrellas de fondo, precioso.
Agradecida además de poder contar con parte de los míos, sabiendo el esfuerzo que es viajar a otro país, pero ahí estaban sus abuelos, sus tíos, sus padres y primos...
Todo salió redondo y ha sido como quitarme una losa de encima, porque estaba demasiado tensa por todo lo que se avecinaba, ya que siempre hay alguien que tiene que intentar poner su granito de arena para restar y no para sumar, a pesar de ello, feliz.
Feliz de haber estado con Mis padres este fin de semana, feliz de haber tenido salud para poder acompañar a mi hija en un momento tan especial y de tener a su padre a mi lado.
Feliz de haber pasado con nota una serie de contratiempos, y que de acuerdo con mis principios siempre me quedaré con lo bonito del día, y al que resta porque aún no ha superado su duelo sintiéndolo mucho, dejarle a un lado de mis recuerdos porque mi hija no se merece que me quede con un mal momento por culpa de alguien que solo sabe restar.
Agradecida del momento vivido, a caballo pasado, encantada de esta comunion en la Provenza.
viernes, 2 de junio de 2017
Comunion expatriada 2
A falta de menos de 10 días para el gran día las cosas se van acoplando a las situaciones que nos toca lidiar y vamos teniendo momentos mejores y momentos de cierto caos, pero como siempre digo, cuando los elementos no te ayudan, no se puede hacer nada, salvo adaptarte a la situación.
Jamás pensé que tendría que comprar a mi hija su traje vía internet porque en la tienda físicamente se negaban a pedirme el vestido, que los zapatos de niña sean solo hasta un 35 y mi hija utilice un 37, que tras comprar un vestido sin probarlo le quede bien y que conseguir que te cierren un restaurante para una comida sea que a las tres de la tarde te manden a casa, porque ya se tienen que poner a organizar las cenas...son cosas con las que no cuentas, porque en tu país, no te hubiesen pasado.
Aun así respiro hondo y pienso que la celebración será bonita, muchas canciones y emotiva para los más pequeños, donde tendrán su momento de nervios, alegría y serenidad por todo lo que representa una comunión.
A ello añadir el handicap de la meteorología, donde aquí o en nuestro país, sabes que contra lo que toque ese día no se puede hacer nada, aquí no tengo opción de llevar huevos a las monjas clarisas para que me den sol por mi petición, de momento, pronostican lluvia, crucemos los dedos.
Se puede decir que tenemos casi todo encaminado, pero que el hacerlo fuera de casa, es complicado.
Añadir que para darle más emoción a estos días, nada como tener que lidiar con esto sola, puesto que al padre de la criatura le mandan de viaje de trabajo durante la semana previa y la posterior, por lo que el poder compartir ciertos momentos no será viable, pero bueno volvemos a tomar aire y respirar, de todo se sale, en próximas entregas el desenlace final.
Ah, otro handicap más, aquí nada de fotos en la iglesia así que espero no sufrir de Alzheimer y poder recordar el momento de mi hija en mi cabeza durante toda mi vida.
Comunión expatriada, ¿en serio?
Jamás pensé que tendría que comprar a mi hija su traje vía internet porque en la tienda físicamente se negaban a pedirme el vestido, que los zapatos de niña sean solo hasta un 35 y mi hija utilice un 37, que tras comprar un vestido sin probarlo le quede bien y que conseguir que te cierren un restaurante para una comida sea que a las tres de la tarde te manden a casa, porque ya se tienen que poner a organizar las cenas...son cosas con las que no cuentas, porque en tu país, no te hubiesen pasado.
Aun así respiro hondo y pienso que la celebración será bonita, muchas canciones y emotiva para los más pequeños, donde tendrán su momento de nervios, alegría y serenidad por todo lo que representa una comunión.
A ello añadir el handicap de la meteorología, donde aquí o en nuestro país, sabes que contra lo que toque ese día no se puede hacer nada, aquí no tengo opción de llevar huevos a las monjas clarisas para que me den sol por mi petición, de momento, pronostican lluvia, crucemos los dedos.
Se puede decir que tenemos casi todo encaminado, pero que el hacerlo fuera de casa, es complicado.
Añadir que para darle más emoción a estos días, nada como tener que lidiar con esto sola, puesto que al padre de la criatura le mandan de viaje de trabajo durante la semana previa y la posterior, por lo que el poder compartir ciertos momentos no será viable, pero bueno volvemos a tomar aire y respirar, de todo se sale, en próximas entregas el desenlace final.
Ah, otro handicap más, aquí nada de fotos en la iglesia así que espero no sufrir de Alzheimer y poder recordar el momento de mi hija en mi cabeza durante toda mi vida.
Comunión expatriada, ¿en serio?
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