Con la llegada del otoño, aquí en Aix en Provence, la lluvia hace acto de presencia si o si.
Mucha gente piensa que en la Provenza la lluvia es mínima y que sólo se asoma de vez en cuando y para los que no os guste la lluvia siento deciros que aquí llueve y que cuando llueve llueve.
Aún recuerdo cuando al ir a firmar el contrato de alquiler de la casa, había una cláusula donde se detalla que asumes vivir en una ciudad donde las inundaciones y los terremotos son posibles y asumes su riesgo...ohlala verdad!
Hoy es de esos días de otoño donde llueve, donde salir de casa sin una barca o lancha motora, es toda una aventura y donde piensas, que pena no tener un barquito aparcado en la puerta porque ni paraguas,ni autobús ni coche te van a impedir mojarte un poco.
Pero lo curioso aquí es que a pesar de la lluvia no hace frío, y que el paisaje de cuento, es aún más fascinante con este halo de misterio y romanticismo que le da a la ciudad y esas casas que parecen de cuentos infantiles aumentan su encanto y su ganas de descubrir quién vive ahí o como serán por dentro tras esas puertas de madera pintadas en blanco que te invitan a asomarte por la rendija que acompaña a los árboles inmensos con troncos enormes que ni entre dos personas consigues rodear.
Aix es de esas ciudades mágicas, donde la lluvia cuando está en pleno rendimiento hace que te sientas a la vez vulnerable y osado porque estás dispuesto a salir a sus calles a pesar de que el agua te cale hasta los huesos, pero sientes que la ciudad te llama y no puedes quedarte en el sofá.
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lunes, 17 de octubre de 2016
jueves, 6 de octubre de 2016
Coco boheme
Lo interesante de esta oportunidad que es la vida expatriada es la cantidad de sitios que conoces en noches de miércoles con el resto de madres expatriadas que están en tu misma situación.
En mi caso he descubierto un sitio encantador, es coqueto, cómodo, donde puedes ir con los peques de la casa y pasar una tarde jugando a innumerables juegos de mesa, o a tomarte un té con tarta una tarde de otoño con tus amigos, o simplemente a cenar y disfrutar de la música en directo.
El sitio en pleno centro de Aix y cerca de la place Vendome, es una pasada. El local tiene aspecto de cueva, en cada una de sus salas y muchas peculiaridades, como es el que puedes descalzarte y estar más como en casa, recomendable nos calcetines calentitos y más si vas por la noche.
Nosotras anoche, aprovechando la cena de comienzo de curso, degustamos una serie de tapas mediterráneas que estaban deliciosas. Humus, tzaztziki, baba ganoush, con pan tostado y salsas de guacamole, aguacate, tomates, olivas negras y anchoas... espectacular.
Para beber recomiendo el kir de boheme, es vino blanco con licor de cereza y fresa...esta fresquito y buenisimo.
Bruchettas de queso, tomates, aceitunas en un pan crujiente con queso de cabra...
Patatas gajo, aderezadas con Romero, y una mousse de chocolate con fresas frescas y el champán para brindar con los amigos o la pareja, todo muy rico.
Otros días te dan la oportunidad de disfrutar de una fondi de chocolate con frutas para merendar, y bastante bien de precio, para lo que es esta ciudad.
Visita muy recomendable, música en vivo en la sala contigua amenizaba la velada, genial.
En mi caso he descubierto un sitio encantador, es coqueto, cómodo, donde puedes ir con los peques de la casa y pasar una tarde jugando a innumerables juegos de mesa, o a tomarte un té con tarta una tarde de otoño con tus amigos, o simplemente a cenar y disfrutar de la música en directo.
El sitio en pleno centro de Aix y cerca de la place Vendome, es una pasada. El local tiene aspecto de cueva, en cada una de sus salas y muchas peculiaridades, como es el que puedes descalzarte y estar más como en casa, recomendable nos calcetines calentitos y más si vas por la noche.
Nosotras anoche, aprovechando la cena de comienzo de curso, degustamos una serie de tapas mediterráneas que estaban deliciosas. Humus, tzaztziki, baba ganoush, con pan tostado y salsas de guacamole, aguacate, tomates, olivas negras y anchoas... espectacular.
Para beber recomiendo el kir de boheme, es vino blanco con licor de cereza y fresa...esta fresquito y buenisimo.
Bruchettas de queso, tomates, aceitunas en un pan crujiente con queso de cabra...
Patatas gajo, aderezadas con Romero, y una mousse de chocolate con fresas frescas y el champán para brindar con los amigos o la pareja, todo muy rico.
Otros días te dan la oportunidad de disfrutar de una fondi de chocolate con frutas para merendar, y bastante bien de precio, para lo que es esta ciudad.
Visita muy recomendable, música en vivo en la sala contigua amenizaba la velada, genial.
lunes, 3 de octubre de 2016
Dulces tipicos de Aix
En la ciudad de Aix los dulces están por todas partes.
Como cualquier ciudad del sur de Francia, el tema de la boulangeria/ panadería, pastelería es algo superior a tus fuerzas.
Tienen una calidad increíble lo que es cada uno de sus ricos manjares que te endulzan un paseo por la ciudad, una tarde lluviosa en casa o una merienda con amigos, no te podrás resistir, desde las napolitanas de chocolate, que aquí llaman: "pain avec chocolat", pan con chocolate, hasta los típicos croasanes recién hechos, palmeras glaseadas, buñuelos, tienen de todo y todo esta increíble, tanto de textura como de sabor, calidad de diez.
Aquí en Aix tienen además unos pequeños dulces que llaman: " calissons" y que están espectaculares también, a pesar de no llevar chocolate, algo que para mi es raro, porque soy una autentica adicta al chocolate.
El calison es un dulce tradicional francés que consiste en una pasta suave y homogénea, de color amarillo pálido, con aromas a frutas (en especial a melones y naranjas y almendras molidas )recubiertas de una capa de caramelo blanco, son de pequeño tamaño, por lo que aquí las venden al peso en pequeñas bolsas o cajas de metal bien decoradas, tienen algo que las hace peculiares, ya que son de textura similar al mazapán y con forma de rombo.
Vienen del siglo XII y son exclusivos de Aix en Provence, aunque su comercialización es a nivel mundial, pero rara vez los encuentras en otras zonas geográficas, merecen la pena probarlos.
Ya sea para acompañar a un rico te o café, son ideales para regalar a familiares y amigos tras una estancia en la ciudad.
Si vienes a Aix tendrás que probarlos, los puedes encontrar en las grandes superficies de la ciudad y en las pastelerías tradicionales de la zona centro de la villa, a precio de oro, pero ya se sabe que en Aix todo es caro y si en este caso, es por un alimento tradicional y especifico, aun mas.
Merece la pena.

Como cualquier ciudad del sur de Francia, el tema de la boulangeria/ panadería, pastelería es algo superior a tus fuerzas.
Tienen una calidad increíble lo que es cada uno de sus ricos manjares que te endulzan un paseo por la ciudad, una tarde lluviosa en casa o una merienda con amigos, no te podrás resistir, desde las napolitanas de chocolate, que aquí llaman: "pain avec chocolat", pan con chocolate, hasta los típicos croasanes recién hechos, palmeras glaseadas, buñuelos, tienen de todo y todo esta increíble, tanto de textura como de sabor, calidad de diez.
Aquí en Aix tienen además unos pequeños dulces que llaman: " calissons" y que están espectaculares también, a pesar de no llevar chocolate, algo que para mi es raro, porque soy una autentica adicta al chocolate.
El calison es un dulce tradicional francés que consiste en una pasta suave y homogénea, de color amarillo pálido, con aromas a frutas (en especial a melones y naranjas y almendras molidas )recubiertas de una capa de caramelo blanco, son de pequeño tamaño, por lo que aquí las venden al peso en pequeñas bolsas o cajas de metal bien decoradas, tienen algo que las hace peculiares, ya que son de textura similar al mazapán y con forma de rombo.
Vienen del siglo XII y son exclusivos de Aix en Provence, aunque su comercialización es a nivel mundial, pero rara vez los encuentras en otras zonas geográficas, merecen la pena probarlos.
Ya sea para acompañar a un rico te o café, son ideales para regalar a familiares y amigos tras una estancia en la ciudad.
Si vienes a Aix tendrás que probarlos, los puedes encontrar en las grandes superficies de la ciudad y en las pastelerías tradicionales de la zona centro de la villa, a precio de oro, pero ya se sabe que en Aix todo es caro y si en este caso, es por un alimento tradicional y especifico, aun mas.
Merece la pena.

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