Como cualquier ciudad del sur de Francia, el tema de la boulangeria/ panadería, pastelería es algo superior a tus fuerzas.
Tienen una calidad increíble lo que es cada uno de sus ricos manjares que te endulzan un paseo por la ciudad, una tarde lluviosa en casa o una merienda con amigos, no te podrás resistir, desde las napolitanas de chocolate, que aquí llaman: "pain avec chocolat", pan con chocolate, hasta los típicos croasanes recién hechos, palmeras glaseadas, buñuelos, tienen de todo y todo esta increíble, tanto de textura como de sabor, calidad de diez.
Aquí en Aix tienen además unos pequeños dulces que llaman: " calissons" y que están espectaculares también, a pesar de no llevar chocolate, algo que para mi es raro, porque soy una autentica adicta al chocolate.
El calison es un dulce tradicional francés que consiste en una pasta suave y homogénea, de color amarillo pálido, con aromas a frutas (en especial a melones y naranjas y almendras molidas )recubiertas de una capa de caramelo blanco, son de pequeño tamaño, por lo que aquí las venden al peso en pequeñas bolsas o cajas de metal bien decoradas, tienen algo que las hace peculiares, ya que son de textura similar al mazapán y con forma de rombo.
Vienen del siglo XII y son exclusivos de Aix en Provence, aunque su comercialización es a nivel mundial, pero rara vez los encuentras en otras zonas geográficas, merecen la pena probarlos.
Ya sea para acompañar a un rico te o café, son ideales para regalar a familiares y amigos tras una estancia en la ciudad.
Si vienes a Aix tendrás que probarlos, los puedes encontrar en las grandes superficies de la ciudad y en las pastelerías tradicionales de la zona centro de la villa, a precio de oro, pero ya se sabe que en Aix todo es caro y si en este caso, es por un alimento tradicional y especifico, aun mas.
Merece la pena.

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